sábado, 25 de dezembro de 2010

Jornada 1. Chia - Armenia

Después de preparar las cosas que faltaban y de cerciorarnos que el paso de la línea estaba abierto, salimos rumbo a Armenia a las 11 y 30 de la noche desde la casa. Los únicos tristes por nuestra partida eran Sombra y Matias (los perros) que pasarían unas largas vacaciones sin nosotros.

A vísperas de navidad la carretera estaba poquísimamente transitada lo cual hizo que avanzáramos rápidamente. Desde Gualanday el cielo literalmente se rompió, un aguacero impresionante nos mostraba el tremendo invierno que no cesa en toda Colombia. Llegamos en medio de la lluvia a Ibagué a las 2 y 30 de la mañana. Decidimos continuar hacia Cajamarca aunque allá a lo lejos la Linea rugía. Rayos y truenos alumbraban la vía poco transitada y nos hacía dudar en seguir o en esperar que amaneciera para cruzar hasta el departamento del Quindio.

Cuando llegamos a Cajamarca la lluvia menguó y decidimos seguir aprovechando que habían pocas tractomulas. Cruzamos la linea despacio, recordando que en la zona de los chorros cuando en un Clásico RCN subían por allá en la década de los 80, todos los grandes del ciclismo colombiano, Rafael Antonio Niño, José Patrocinio Jiménez, Manuel "el sardino" Gutiérrez y Norberto Cáceres "el cacerolo", apareció un mechudo flaquito que no sólo les siguió el paso, sino que justo en esa curva cerrada y empinada de Los Chorros, les partió y les cogió más de tres minutos a la cima. Quién podría pensar que ese pequeño mechudo sería después conocido como el mejor ciclista de Colombia, el "jardinerito" Lucho Herrera.

Llegamos a Calarcá tras dos horas de camino y seguimos hacia Armenia ya en pleno 24 de diciembre,  recordando otra historia del ciclismo, esta vez un triste y trágico accidente ocurrido hace ya casi tres años en el que murió Alberto Martínez Prader, narrador de la Vuelta a Colombia que cuando transmitía en vivo desde el transmóvil principal,  perdió la vida en la última curva dura de la bajada de la línea cuando al transmóvil se le calentaron los frenos.

Llegamos a Armenia a las 5 y 30 de la mañana y dimos algunas vueltas por el centro buscando la casa de los amigos cuyabros que nos recibirían para navidad. Pasamos la navidad y el 25 en casa de la familia de Carolina Velasquez que nos recibió con muchísimo cariño y nos antendió maravillosamente, como si fueramos parte de la familia. Bandeja Paisa, sancocho criollo, arepas con queso, chocolate y café Quindio, hicieron parte del menú con el que algunos engordamos y otros se "maluquiaron", lo cual a la larga también hace parte del viaje ¿o no?.

En el Apartamento de Caro y Familia

Costos de la jornada:
Ruta: Chia (Cundinamarca) - Armenia (Quindío)
Gasolina: la que traíamos del llano
Peajes: $ 55.000

quinta-feira, 23 de dezembro de 2010

Jornada 0. Despidiendo la familia y probando la camioneta

Comenzamos nuestro viaje antes de comenzar a viajar. Cargamos la Nissan con casi todo (trastes, ollas, estufa, nevera, cuerdas, agua, colchones, carpa, etc.) y salimos rumbo a Fuente de Oro en el Meta. Aquellos que conocen Colombia, sabrán que el camino hacia Ecuador está en dirección completamente opuesta, pero habíamos decidido ir a despedir a los abuelos y de paso probar cómo funcionaba nuestra nave.

Salimos a las 11 y 30 de la mañana de Chía, la sabana nos regalaba un día soleado de diciembre, como esos que el invierno y el Fenómeno de la Niña no han querido mostrar en los últimos meses. Atravesar Bogotá nos llevó un poco más de una hora, la salida por la vía al llano estaba transitada pero se movía.

Camino Bogotá - Villavicencio


Llegamos a almorzar delante de Cáqueza por la módica suma de 20.000 pesos (los cuatro) y llegamos al final de la cordillera oriental casi a las 4. Ahí quedamos atrapados por un poco más de 2 horas debido a un accidente entre un carro y dos motos. Pasamos Villao, Acacias, San Martin y Granada sin mayores dificultades y llegamos a nuestro primer destino cerca de las 7 de la noche. Fuente de Oro ha crecido mucho, las amplias calles están pavimentadas, el parque principal no solo esta lleno de iluminaciones navideñas, sino que ahora tiene una enorme cancha cubierta donde antes solo quedaba una pequeña canchita de micro y básquet.

Celebración de cumpleaños de Elsa

Pasamos un par de días en la casita del llano, aprovechando para celebrar el cumpleaños de Elsa (la abuela), compartiendo con los abuelos, charlando con las loritas, comiendo pescado de rio, tomando preparada hecha con los viejos limones cargados de recuerdos de infancia y durmiendo en cama, hamaca y en la carpa de la camioneta, que por cierto paso la prueba.

Carlos Omar y yo corrimos un par de mañanas por la vía hacia el rio Iraca, y  aunque ahora la carretera esta toda pavimentada se mantiene solitaria y tranquila, perfecta para contemplar, respirar y sentir los llanos orientales, como en las viejas épocas en que lo hacíamos en bicicleta de montaña, esquivando piedras y atravesando ríos.

Dejamos Fuente de Oro el 23 de diciembre a las 11 y 40 de la mañana rumbo a Bogotá y a Chía, nos despedimos de los abuelos y del pequeño pueblito y nos instalamos de nuevo en nuestra Nissan ahora sí en busca del sur del país. El camino hasta Bogotá nos llevó un poco menos de 5 horas pero atravesar la capital nos costaron otras 2. Finalmente de nuevo en Chía para alistar los últimos detalles, subir las maletas con ropa y empezar de verdad nuestro proyecto hacia el sur del continente.

Cuentas de la jornada:
Combustible (Diessel): $70.000 en la camioneta y $40.000 en el tanque de reserva del techo
Peajes: $ 77.100
Hospedaje y comida: por cuenta de la familia