Después de preparar las cosas que faltaban y de cerciorarnos que el paso de la línea estaba abierto, salimos rumbo a Armenia a las 11 y 30 de la noche desde la casa. Los únicos tristes por nuestra partida eran Sombra y Matias (los perros) que pasarían unas largas vacaciones sin nosotros.
A vísperas de navidad la carretera estaba poquísimamente transitada lo cual hizo que avanzáramos rápidamente. Desde Gualanday el cielo literalmente se rompió, un aguacero impresionante nos mostraba el tremendo invierno que no cesa en toda Colombia. Llegamos en medio de la lluvia a Ibagué a las 2 y 30 de la mañana. Decidimos continuar hacia Cajamarca aunque allá a lo lejos la Linea rugía. Rayos y truenos alumbraban la vía poco transitada y nos hacía dudar en seguir o en esperar que amaneciera para cruzar hasta el departamento del Quindio.
Cuando llegamos a Cajamarca la lluvia menguó y decidimos seguir aprovechando que habían pocas tractomulas. Cruzamos la linea despacio, recordando que en la zona de los chorros cuando en un Clásico RCN subían por allá en la década de los 80, todos los grandes del ciclismo colombiano, Rafael Antonio Niño, José Patrocinio Jiménez, Manuel "el sardino" Gutiérrez y Norberto Cáceres "el cacerolo", apareció un mechudo flaquito que no sólo les siguió el paso, sino que justo en esa curva cerrada y empinada de Los Chorros, les partió y les cogió más de tres minutos a la cima. Quién podría pensar que ese pequeño mechudo sería después conocido como el mejor ciclista de Colombia, el "jardinerito" Lucho Herrera.
Llegamos a Calarcá tras dos horas de camino y seguimos hacia Armenia ya en pleno 24 de diciembre, recordando otra historia del ciclismo, esta vez un triste y trágico accidente ocurrido hace ya casi tres años en el que murió Alberto Martínez Prader, narrador de la Vuelta a Colombia que cuando transmitía en vivo desde el transmóvil principal, perdió la vida en la última curva dura de la bajada de la línea cuando al transmóvil se le calentaron los frenos.
Llegamos a Armenia a las 5 y 30 de la mañana y dimos algunas vueltas por el centro buscando la casa de los amigos cuyabros que nos recibirían para navidad. Pasamos la navidad y el 25 en casa de la familia de Carolina Velasquez que nos recibió con muchísimo cariño y nos antendió maravillosamente, como si fueramos parte de la familia. Bandeja Paisa, sancocho criollo, arepas con queso, chocolate y café Quindio, hicieron parte del menú con el que algunos engordamos y otros se "maluquiaron", lo cual a la larga también hace parte del viaje ¿o no?.
| En el Apartamento de Caro y Familia |
Costos de la jornada:
Ruta: Chia (Cundinamarca) - Armenia (Quindío)
Gasolina: la que traíamos del llano
Peajes: $ 55.000